Aquel refrán tantas veces escuchado o citado, en ocasiones toma una vigencia abrumadora, en menos de dos semanas el Universo se ha encargado de recordarnos cuan cierto es.
Y es que siempre nos olvidamos que puede no haber un "mañana", vivimos como si fuéramos inmortales y pensamos ya habrá tiempo después para esto o aquello.
Que ingrata sensación nos queda cuando no podemos modificar lo que ya no fue.
La vida es una sucesión de elecciones y decisiones que tienen influencia, no solo en la nuestra, sino en las de quienes nos rodean, directa o indirectamente, es quizás eso lo que no deberíamos perder de vista?
O es sólo que los sucesos recientes me han impactado y como siempre me doy más látigo del que merezco.
De todas formas después de una noche siempre llega el amanecer, lo que nadie garantiza es que estemos en él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario