2019
El año que paso fue un año diferente, siempre son diferentes, pero no siempre lo tenemos tan presente.
Y es que la cotidianidad no permite visibilizar las diferencias, cada día es diferente, cada momento lo es. Sin embargo se requieren grandes acontecimientos para ser conscientes de ello.
Siempre hay un año nuevo, un cumpleaños, un inicio de estudios o de trabajo, un fin de vacaciones. Es curioso, que tengamos tan marcado que el 2019 fue diferente, en el 2017 trabajamos como locos, en el 2018 viajamos por placer, fueron diferentes también, fue el impacto de lo que aconteció lo que remarca el calificativo de "diferente", algunos amigos y conocidos cuando nos dieron el feliz año al inicio de 2020, expresaban su deseo de que este año "sea bueno" porque el anterior fue "terrible", yo intento cambiar esos calificativos y lo llamo de "transición".
Porque la vida nos cambió. La vida como la conocíamos, cambió; se da por hecho, a pesar de saber que no es así, que siempre van a estar, que están sanos, que están para nosotros, y es entonces cuando la realidad nos asalta y sin aviso (o con el, pero nos hacemos los sordos), nos da el golpe y de repente, se enferman o se van.
Es la transición de escuchar la voz de mi padre al otro lado de la linea diciendo "Hola hija como estas" a saber que ahora lo escucho con el corazón y en los recuerdos y los sueños.
Lo diferente que se siente llamar y poder hablar con mi mamá, a tener que llamar a mis hermanos a preguntar "como amaneció hoy".
Saber que las celebraciones familiares cambiaron, que aprendimos a manejar términos médicos antes ajenos, que ahora existe una constante incertidumbre, un pequeño sobresalto cuando suena el teléfono, que todavía faltan noches y amaneceres de llantos y nostalgias.
La vida sigue siendo bella y hay que vivir con alegría, nos hacemos mas conscientes de cada día y aprendemos a valorar cada experiencia, cada momento. La vida cambia, la vida se acaba, la nuestra, la de los nuestros.
A vivir, que es ahora!
La vida sigue siendo bella y hay que vivir con alegría, nos hacemos mas conscientes de cada día y aprendemos a valorar cada experiencia, cada momento. La vida cambia, la vida se acaba, la nuestra, la de los nuestros.
A vivir, que es ahora!
